Relatos porno Gays
La mano cabe completa.
Joven vicioso conocí a un chico caliente chateando y practican sexo a tope!!
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Hola amigo míos, esperando que se encuentren bien, aquí les escribo otra experiencia que tuve.
Hace dos semanas aproximadamente, estaba en la noche chateando en Internet y en la sala que me metí me puse como nick name: EL PERRO SUCIO. Si, el Perro Sucio, sucio porque esa noche estaba mi imaginación que volaba y de verdad lo que deseaba era encontrarme a alguien lo suficientemente pasivo para darle machete hasta en la cedula.
Abordando y abordando gente alguien de repente me abrió un privado y me preguntó que por que ese nick name tan tosco, a lo que le respondí que así, tan lascivo como un perro, es que a mi me gusta hacer el amor. Interactuamos por un rato y empezamos una conversa morbosa muy agradable, nos presentamos y nos describimos lo mas sincero posible. Particularmente siempre me describo tal cual como soy, de un metro setenta y siete centímetros de estatura, de contextura gruesa, espalda ancha, trigueño, tremendas piernas, serio, jovial, inventador, ocioso, morboso, tranquilo y por sobre todo un tipo serio, serio y con una lipita cervecera, 27 años y bla, bla, bla, bla, bla, etc.
El se describió como un tipo de 32 años, alto, con cuerpo de gimnasio, 100% pasivo, y que bueno, que él esa noche quería tener también algo de sexo y que lo que le había llamado la atención era el nick name y la supuesta sinceridad que tuve al describirme. Me pidió que lo esperase como 30 minutos y pasó a buscarme por el ciber donde estaba.
Al salir del local pude ver una buena camioneta esperándome, abrí la puerta y le dije:
- Hola, yo soy perro sucio, aquí estoy, aquí me tienes, éste soy yo, tal cual como me describí, si no nos gustamos; por lo menos, nos tomamos dos cervezas.
El, me dio la mano y me dijo:
- Mucho gusto, móntate, que lo de la cerveza me parece buena idea.
Rápidamente nos fuimos hasta una licorería y compramos unas cervezas para írnosla bebiendo en el camino, por supuesto que compre “Ice” de POLAR, la mejor cerveza de Venezuela.
Hablamos un poco más y me propuso que fuéramos hasta su casa para pasarla mejor, que definitivamente le había encantado la sinceridad con la cual me describí. Llegamos a su casa, la observé, hablamos un poco más y seguidamente me invitó a pasar al cuarto.
Efectivamente era un cuerpo de gym lo que aquel tipo tenia, unos pectorales, unas piernas, unas nalgas duras, en fin, un tipazo bien bueno y que por supuesto mi ego crecía de pensar que éste mortal se cogiera a semejante espécimen humano, que lo iba a ser sentir lo mejor que pudiera.
Nos quitamos la roma y tumbándonos en la cama comenzamos un rico 69, el me mamaba la paloma a mi y yo me metía toda su verga, nos pasábamos la lengua por las bolas, chupábamos la cabeza de nuestras vergas y así estuvimos largo rato, gozándonos nuestras pollas lo mas erectas que pudieron estar. Me despegue de aquella verga y le dije:
- Venta papa, ponte en cuatro patas que ese culo me lo como yo ésta noche.
El se acomodo y dejó ante mi ese culo bello, bien rasurado, el era blanco y ese culo estaba rosadito, a pesar de su edad, se veía bello, bien apretadito, limpiecito. Se abrió bien las nalgas y empezó mi lengua a devorarse ese huequito que pedía, pedía que le dieran placer, que lo rellenaran con algo. Eso me puso a millón, la verga la tenía que me explotaba y empecé a ponérsela en las nalgas, en el huequito, el por su parte sólo gemía, gemía sabroso porque se sentía que le estaba gustado.
Quise enterrársela de una sola vez, pero la conciencia llamó y fue a buscar un condón, acompañado de éste se trajo un tubo de lubricante al cual inmediatamente agarre y me eché en un dedo mientras el se echaba en culo. Cambió de posición y se puso boca arriba con las piernas abiertas, yo de lado empecé con mi dedo a hurgarle el huequito y poco a poco empecé a metérselo todo. Como vi que no le molesto para nada, me eché entonces, lubricante en dos dedos y comencé a metérselos, estos, se perdieron en ese culo tan bello.
Me atreví entonces a echarme lubricante en un tercer dedo y cual es mi sorpresa, también entraron, con tres dedos dentro de el le daba movimientos y embestidas firmes y ese tipo señores, disfrutaba que yo lo estuviera cojiendo con mis dedos, pues eché más lubricante y decidí meterle cuatro dedos, esperando que hubiera una reacción dolorosa por su parte, pero, tampoco le dolió y en su rostro se veía que cada vez más lo disfrutaba.
A la mente se me vino la idea, pero todavía me parecía imposible, yo tenia mis cuatro dedos de la mano, apretados por ese culo, fuerte, rico, y sabroso, haciendo gozar a ese tipo cada vez mas, pues, a medida que le empujaba mis dedos mi lengua achuraba y jugaba con sus bolas y el tipo sólo gemía y decía: - que rico, papa, que rico, sigue, sigue, sigue...
El me miró y me preguntó:
- ¿Quieres meterme la mano?
Y yo le respondí:
- Si eso te hace feliz, si quiero y además, quiero saber si esto sólo ocurre en películas.
Llegó el momento y unte por todos lados mi mano, todos los dedos, hasta la muñeca y empecé a introducir uno a uno los dedos, el índice, el anular, el medio, a medida que iba metiendo le daba embestidas fuertes y le chupaba las bolas, así seguí y le metí el meñique y empecé a meter el dedo gordo, de un solo cupón sentí como mis cinco dedos ya habían pasado en ese agujero, y lo más excitante era verle la cara al tipo y ver como cuando sacaba los dedos ese culo se volvía a cerrar como si nada, asé estuve un rato hasta que no aguanté y hasta la muñeca quedó ese agujero apretando duro, disfrutándose toda mi mano, le empujaba, le daba vueltas, le chupaba las bolas y cada vez que le pasaba la lengua por la verga el tipo gemía de una forma que más me excitaba, así lo embestí con mi mano, lo cogí con mi mano, ese culo era demasiado sabroso hasta que de pronto lo vi a él acabar y botar a borbollones chorros de leche obre su abdomen, me pidió que le sacara la mano y ahí mi otro orgasmo, ver mi mano saliendo de ese culo y ver ese culo como se cerraba, quedando rojito por mi travesura.
De pana les cuento que yo no acabé, no terminé de masturbarme, lo que había hecho esa noche, de meterle la mano a alguien y que ese chamo lo disfrutara de verdad les digo, me dejo totalmente satisfecho, pues, creo que tengo otra arma y otro jueguito que siempre trataré de hacérselo a quien pueda y quiera porque como han podido darse cuenta, “UNA MANO CABE COMPLETA” en un culo, y si cabe una mano, con mucha más razón pediré siempre que me den el culo, porque no habrá culo que no deje de gozarme.
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